Cuando tu profesión golpea

Escribí esta reflexión allá por 2014 y creo que, aún hoy, es perfectamente aplicable   Llevo varios días leyendo posts sobre abogados y sobre esa especie de grito de También tenemos corazón . He ido esperando a que mi web deje de ser machacada por los rusos ( parece una venganza hozmartillera pero no lo es) pero acabo de leer un blog que me ha hecho acelerar esta reflexión después de una semana que no ha sido como para celebrarla. Y a tenor de lo leído en el blog de Hugo de Juan, Director Ejecutivo de Encamina, me ha hecho rememorar esos momentos de la profesión mía amargos.  Aquí el enlace que recomiendo http://blogs.encamina.com/en-las-nubes/2014/09/27/si-los-malos-momentos-sirven-de-algo/ Como se pregunta Hugo ¿sirven de algo los malos momentos? Pues sí, si que sirven. Al menos en nuestra profesión sí, de hecho más te vale sacarles provecho o hacer algo con ellos porque es una de las profesiones en las que SEGURO que has de tragarte sapos. No llevo tantos años en la abogacía como para ponerme a hablar como un sabio anciano pero, justo porque ahora es el momento de empezar a sangrar es bueno mirar las cicatrices que la profesión deja. No es fácil ser abogado. No es una llorera, es tal cual. No es fácil. En primer lugar, cuando empiezas, te toca elegir si susto o muerte ( tú solo o irte a un despacho colectivo), a no ser que tengas la suerte de tener un despacho propio o familiar( primero) que tenga clientes ( segundo) y  esto último es lo realmente importante. Si empiezas en un despacho corres el riesgo de pensar que te...

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies