El ejercicio de la abogacía en la película Acción Civil ( contiene Spoilers)

Robert Duvall y John travolta se ven las caras en una película de 1998  de tipo jurídico, Acción Civil. En esta película John Travolta es un afamado y rico abogado especializado en daños Jan Schlichtmann , habla en la radio y luce un traje caro y un coche aún más caro. Jan en la radio dice que lo importante para él son las personas pero en off dice que ningún abogado debería empatizar con su cliente “le hace un flaco favor”.  Este extremo suele ser realmente complicado, normalmente una de las cosas a la que no te enseñan en la facultad es a aislarte del drama ( en algunos casos, realmente lacerante) que viven muchas personas. La frialdad o la falta empatía tanto como la total implicación emocional del letrado con su cliente no favorece para nada el estudio objetivo del asunto. No obstante y todo ello ya sea por mera deformación profesional o por el hecho de que alguien sea especialmente emocional, es bastante habitual que el letrado se lleve “el asunto” a casa y durante las noches y los esquivos momentos de relax le dé vueltas y más vueltas. Más de lo que, desde luego, cualquier otra profesión más mecánica. El buffete de este afamado letrado únicamente coge asuntos que pueda ganar ya que toda la prueba sale del bolsillo del despacho y además, sólo cobra si el resultado es favorable. Esta medida en España es totalmente legal y posible, pero supone el riesgo evidente de dejar en manos de una tercera persona ( el Juez) el que el letrado cobre por una faena que ya ha hecho...

El divorcio visto en la Guerra de los Rose ( contiene Spoilers)

Danny de Vito dirige una película que debería verse en todas las facultades que den derecho familiar, e incluso en mediación. El film es de 1989, protagonizada por Michael Douglas, Kathleen Turner y Danny de Vito. La Guerra de los Rose refleja, en algunos casos rozando la exageración, las vivencias de una pareja que se conocen tras un flechazo. Él abogado con proyección y ella una ex gimnasta. Se casan y tienen dos hijos. El matrimonio empieza en con una vida humilde, mientras, él va escalando en el despacho de abogados  hasta que al final pueden comprarse la casa de sus sueños, una unifamiliar de tres pisos con azotea. Enorme. De acomodarla, ordenarla y decorarla se encarga ella; de seguir ascendiendo en el trabajo y ganando dinero él. Llega el momento en que los hijos abandonan el hogar y se quedan solos, con la casa arreglada y decorada hasta el último detalle y la mujer, Bárbara,  empieza a darse cuenta que su marido hace la pelota a su jefe de forma humillante, se da cuenta de que él come de forma grotesca con ruidos y de forma  impulsiva e incluso que ronca. Todos esos detalles empiezan a molestarle. Ella quiere iniciar un proyecto profesional para realizarse como persona pero él no le hace especial caso, está muy ocupado con su proyección profesional. Una emergencia hospitalaria, que no es más que un susto, en la que él cree que iba a morir, es el punto de inflexión. Ella no va a verle y él se lo recrimina al llegar a casa La Sra. Rose le dice que, ante la posibilidad de...

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